La cuenta regresiva se va quedando cerca del cero para el inicio del WRC ueno Rally del Paraguay, y el Parque de Servicios en el Sambódromo de Encarnación recibió a sus invitados principales tras un viaje de más de 370 kilómetros desde su arribo en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi. Los diez autos del Grupo Técnico Rally1 han llegado a destino.
Como habíamos comentado en una nota anterior, estos autos llegaron al país completamente desarmados y empacados para ser ensamblados en territorio nacional, muy específicamente en el Parque de Servicios. El convoy que partió desde Luque, trajo a las cinco unidades del Toyota GR Yaris Rally1, las tres del Hyundai i20 N Rally1 y las dos del Ford Puma Rally1.
A las 4:00 de la madrugada, cuando la ciudad todavía dormía y el cielo apenas comenzaba a cambiar de color, llegaron a Encarnación las grandes “cigüeñas” que transportan una carga muy especial: los autos de competición Rally1, protagonistas de la clase mayor del Campeonato Mundial de Rally.
La caravana trajo consigo una mezcla de adrenalina, tecnología, velocidad y sueños. Y, de alguna manera, también traen el corazón del mundo del rally hasta la tierra roja de Itapúa, que ya tiene hambre del rugir de motores.
Después de un largo viaje, las máquinas ya están en la «Capital del Rally». Ahora comienza otra etapa del recorrido: el armado, los ajustes, las verificaciones y esa puesta a punto en la que cada milímetro cuenta antes de salir al circuito a buscar los mejores tiempos.
Porque en el rally, como en el amor, no alcanza con llegar: hay que saber leer el camino. Hay que confiar en quien va al lado, ese copiloto que interpreta cada curva, anticipa el próximo desafío y mantiene el ritmo incluso cuando el terreno cambia en forma repentina.
Y aquí el terreno promete sin dudas ser protagonista. El WRC ueno Rally del Paraguay 2026, tendrá como epicentro a Encarnación y se disputará del 27 al 30 de agosto, con 22 tramos y 356,04 kilómetros cronometrados sobre caminos de tierra. Esa famosa tierra colorada paraguaya que será nuevamente el escenario donde pilotos y copilotos deberán ir al volante, atentos a las notas y el cronómetro. Una superficie que puede ser rápida y suave en la primera pasada, pero que cambia rápidamente, genera huellas profundas y modifica el agarre.
Pero antes de que se enciendan los motores y comience la verdadera batalla contra el reloj, hay una imagen que quedará como una de las primeras señales de que el Rally Mundial ya está en Paraguay: cuatro de la mañana, Encarnación en silencio y los vehículos entrando a la ciudad en absoluto silencio, con los pasajeros más esperados, los autos de competición.
La espera terminó, ahora comienza el verdadero desafío entre autos, pilotos y la tierra roja de Itapúa. Y como en todo gran rally, lo mejor todavía está por largar.